martes, 4 de diciembre de 2007

EL AÑO QUE VIVIMOS PELIGROSAMENTE


Ovidio dijo: Nacemos con lágrimas, entre lágrimas transcurre nuestra vida y cerramos con lágrimas nuestro último día.

Dicen que las lágrimas son dulces, aunque nos parezcan amargas al sabor. Dicen que las lágrimas son la limpieza del alma humana, aunque nos parezca que la rompen en dos. “El jabón es para el cuerpo, lo que las lágrimas para el alma” dice un proverbio Judío. Quizás sea cierto, o por lo contrario nos engañan.

Las lágrimas nacen en la cima de una montaña llamada dolor, aunque sea bueno o malo, pero todas sus gotas provienen del mismo lugar.

Dicen que lloramos tanto de alegría como de tristeza. Nunca lo discutimos, seguramente por ser cierto. Pero aún siendo de alegría se produce un dolor en el pecho, justo en el corazón, y a veces parece que está a punto de rendirse y dejar de latir, pero respiramos lentamente para hacerle entender que no es el momento.
Y no es malo sentir dolor, o en comprender que en esencia ese dolor no es necesariamente horrible. No hemos de darle una connotación tan pesimista. Sin dolor seríamos incapaces de sentir, sin sentimientos no viviríamos al día, sin el día no estaríamos alerta de aquello que nos envuelve para coger lo que en verdad nos hace felices.

Vivimos por desgracia con el miedo del que dirán o pensarán quiénes nos conocen, en cambio, nunca les presionamos ni los juzgamos a ellos. Ese miedo es el que nos mantiene encerrados en armarios oscuros, mientras cantamos flojito para que no nos entre el pánico y perdamos la cordura, como si de un conjuro mágico se tratara. Intentamos escapar a menudo, pero siempre regresamos a él.

El movimiento y la rapidez consiguen a menudo distorsionar lo que nos sucede, y ese miedo que nos persigue nos hace apresurar más los pasos que damos, haciéndonos tomar decisiones que luego no conseguimos perdonarnos.
Nunca hemos probado a detenernos en seco, a darnos la vuelta para hacerle frente; y quizás ese día ya ha llegado. Impulsivamente y con el corazón en un puño, llevamos a la práctica esas ganas de luchar, de evitar que el miedo nos persiga más, y que la oscuridad deje de pisarnos los talones.

Cuando lo logramos nos sentimos como un héroe de cómic, llenos de súper poderes; pero debemos de hacer, a partir de esos momentos lo mismo cada día de nuestra vida, luchar con todas nuestras fuerzas, contra aquellos villanos que nos dicen que no somos dignos de alcanzar nuestras metas y nuestros sueños. Quizás tardemos algo más de tiempo, pero si perseveramos nadie podrá detenernos, y al fin seremos dueños de nuestro camino, de nuestro cenit, dando sentido al vacío que teníamos dentro y que nadie ha conseguido llenar nunca.


Penelope's Song -- Loreena McKennitt



martes, 20 de noviembre de 2007

LA CIUDAD DE LA ESPERANZA


Rudyard Kipling dijo: Si en la vida el destino te derriba; si todo en tu camino es cuesta arriba, si tu sonrisa es ansia insatisfecha, si hay faena excesiva y vil cosecha, Si a tu caudal se contraponen diques, date una tregua, pero nunca claudiques.


Tomar un café en un viejo bar que tenga cristales, sentarse cerca para mirar a través de él, detener nuestra mirada hacia la calle, es contemplar ese trocito de humanidad que arrastra historias, problemas, desengaños, y esperanzas en sus espaldas. Ese café nos sirve, sin tener que bajar la mirada hacia nuestro reloj, comprender que el tiempo puede en ocasiones detenerse atrapado contigo.

No importa la zona de la ciudad, nunca verás el mismo perfil de personas, es el calidoscopio de la variedad, la mezcla de anécdotas, el ruido del sonido de los corazones que sufren sin haberlo merecido. Para un observador, ese café significa sentirse con la necesidad de hacer alguna cosa más, de devolver alguna sonrisa que de vez en cuando ha tenido, cruzar unas palabras con alguna persona que lo ha necesitado, sentirse vivo sin necesitar más compañía que la ofrecida en ese instante por la cucharilla y el sobre de azúcar de ese licor negro que sorbemos en pequeñas dosis de realidad.

Cualquier ciudad encierra las mismas paradojas que podemos encontrar si analizamos nuestro sistema democrático y capitalista de consumismo desaforado que nos brinda la sociedad del bienestar, y que tanto se encargan de repetirnos esos políticos tan alejados de la tierra. Vemos sus flaquezas, sus desigualdades, y a veces, incluso vislumbramos sus virtudes. Ofrece las mismas promesas que se dicen a los oídos los amantes en la cama, pero al igual que ocurre en los dos casos, al levantarnos olvidamos cumplirlas, pero tampoco nunca reclamamos su cumplimiento, que lo dicho se nos sea concedido. Susurramos repetidas palabras de amor, cual secreto escondido en un mapa, que hemos perfeccionado con los años aunque siempre sean las mismas palabras, en lugar de gritarlas, de demostrarlas, de hacerlas merecedoras de respeto. Besamos labios sin sentirlo por completo, sin implicarnos de verdad, obedeciendo a una inercia que nos empuja una gravedad interna que nos dirige hacia los lados, rozando los extremos sin quererlo, y se convierten entonces en besos estériles sin significado.

Pero soñamos, mientras sorbemos el café para no quemarnos, soñamos en nuestra propia ciudad onírica y perfecta, dónde la utopía fabrica y construye los edificios que albergaran esas almas que han de habitar nuestro nuevo mundo. Los rescatamos de entre los transeúntes que pasan por delante del cristal del bar, al igual que un policía de aduanas, inspeccionando su interior mientras pasan por esa cinta que les mueve en su día a día, transportando de un lugar a otro sus lágrimas y sus risas, implorando poder vivir en paz.

Tanta ciudad y tan poco por hacer cantaba Ismael Serrano. No podemos ir a cenar cada dos días a un restaurante, ni podemos ir al teatro cada fin de semana, ni al cine tres veces, ni asistir a las exposiciones de pago, ni a toda la oferta cultural que se nos ofrece como habitantes de la ciudad. Demasiadas cosas por hacer y tan poco dinero para gastar dirán algunos. Alimentamos nuestro propio cementerio vital, y damos de beber al consumismo desaforado el mejor de nuestros vinos, cual vampiro que nos desangra sin matarnos del todo, para que nuestro cuerpo regenere su líquido tan preciado y por el que mata si es necesario.

Esperamos que llueva, para ver si la caída del agua pura desde tan alto consigue llevarse esa energía sucia que todo lo impregna, y conseguir arrastrar por la alcantarilla la incompetencia de los políticos para que sean engullidos por la tripas de la ciudad. Pero eso sólo puede ocurrir de momento en nuestro mundo inventado, que aunque siempre luce el sol, llueve cuando ha de hacerlo, para refrescar el aire con el equilibrio que brinda la naturaleza.

Acabamos el café, pagamos agradecidos su precio, salimos a la calle y nos mezclamos con sus habitantes, arrastrando a nuestras espaldas nuestra historia personal, deseando poder parar de nuevo para soñar en nuestro mundo perfecto, con la esperanza de poder construirlo antes que desaparezca y falte el oxígeno del inconformismo social, que la sangre de la desobediencia inconstitucional deje de circular por nuestras venas, antes que nuestras voces sean silenciadas por un par de monedas de oro procedentes de un tesoro robado y arrancado con voracidad a nuestros habitantes. Pero nuestro mundo resistirá sus ataques, y sobrevivirá a pesar de las torturas infligidas con desprecio por los dirigentes de un mundo mandado por gente gris, sin cabeza, sin corazón, que miente por un trozo de calor, un calor que sólo la adulación les apacigua. Pero llegará el día en que un café, podrá cambiar el rumbo de un loco planeta.


Km. O -- Ismael Serrano

jueves, 11 de octubre de 2007

EL OLVIDO DEL PRESENTE

John Knittel dijo: "Se es viejo cuando se tiene más alegría por el pasado que por el futuro".

Sucede que a veces, no sabemos el motivo, pero nos parece que despertamos de un sueño que nos ha mantenido apartados de la vida cotidiana durante demasiado tiempo. Y sucede a veces, pero no sabemos que hacer en esos momentos en los que los párpados superan, en un tremendo esfuerzo titánico, la fuerza de la gravedad, y consiguen hacer que entre la luz del sol a nuestros ojos, e interpreten esa explosión cromática, dándole las formas en tres dimensiones, intentando no marearse al añadirse la profundidad, y el corazón vuelve a latir después de ese letargo que lo ha mantenido inerte al paso del tiempo.

Sucede que a veces, notamos que no estamos solos en cada paso que damos; pero aunque no creamos en ellos, hay ángeles entre nosotros. Cada persona tiene el suyo, a veces es un desconocido, a veces es un familiar que nos dejó, a veces es alguien vivo que conocemos. Pero no intervienen a cada momento, saben cual es el instante preciso, y nos salvaguardan de los múltiples errores que comentemos con sólo levantarnos cada mañana. Y eso es precisamente lo que nos hace tan humanos, nuestro derecho a equivocarnos, a repetir los errores cuantas veces necesitemos, pero también a querer volver atrás para cambiar cosas de nuestra vida, lo cual nos condena al fracaso antes de empezar.

Nos duele ser conscientes que eso no ocurrirá nunca. Nos duele pensar que ese dolor ya está inflingido. Nos duele saber que quizás no nos perdonen nunca. Nos duele pensar que hemos hecho daño a una persona que queremos.

Sucede que a veces, queremos ser mejor personas sin saber con exactitud como lograrlo, o hacerlo. Sucede a veces que no nos damos cuenta, y ya somos esas buenas personas que deseamos ser, con el corazón tan grande que el ruido de los latidos ensordece a nuestro paso la tranquilidad de la ruidosa ciudad. Pero no lo vemos, no vemos que quién tenemos a nuestro alrededor nos demuestra constantemente con su amistad, su amor, su sinceridad, su fidelidad, sus risas, sus abrazos, sus besos, sus silencios, que somos importantes, que no nos quieren perder por nada del mundo, y que morirían al igual que nosotros moriríamos sin dudarlo por aquellos seres que queremos con tal fuerza e intensidad que romperíamos el corazón en dos si no lo controlásemos.

Sucede que a veces, mirar al pasado sólo nos sirve para llorar y sufrir, pero nunca para avanzar. Y sucede que a veces, deseamos tanto el futuro, que vivimos en él, en un futuro de fantasía, que no existe y que hacemos nuestro nuevo hogar. En cambio, el presente, sólo nos damos cuenta que lo tenemos cuando nos ocurre en ese instante preciso algo que nos perturba y nos sacude el cuerpo violentamente. Sólo existe el presente, y sucede a veces que olvidamos vivir en él.

I CAN’T MAKE YOU LOVE ME George Michael

Hoy os pongo el video de la canción, para que el artículo pueda ser leído del mismo modo que lo escribí, con la esta canción de fondo.



jueves, 27 de septiembre de 2007

LA NECESIDAD DE DETENER NUESTRO COCHE INTERIOR


Ann Lee dijo: "Vive como si esperaras llegar a los cien años, pero estuvieras listo para morir mañana".


Es igual si el día despierta gris, azul, soleado, lluvioso, o con ventisca, a veces deseamos borrar algunos sueños, algunas ilusiones descubriendo que sólo eran sueños oníricos, incluso que eran fruto de la imaginación de nuestro corazón que quiere, por algún motivo que nos es desconocido, un tormento y una crueldad que nos rompe por dentro en mil pedazos.


Es igual si el día despierta triste, divertido, con ilusión, perezoso, animado, nos es igual, porque aprendemos que el entorno ha dejado de gobernar nuestro estado de ánimo. Dentro de nosotros hay un astro solar, una estrella que brilla con una fuerza e intensidad que llega incluso a asustarnos alguna vez, sólo hace falta que la descubramos, y es tan sencillo como dejar que nuestro interior se tranquilice, se despeje de las tormentas internas que nos creamos, que sepamos detener el coche en el que parece que nos hemos subido para coger una velocidad absurda que no conduce a nada. Primero veremos esta luz a lo lejos, pero luego conseguiremos acercarnos y nada es comparable a verla tan de cerca, tan espectacular y sentir como algo recorrer tu espalda.


Es igual si el día se acuesta destrozado, desfallecido, sin aire apenas, entristecido, perdido, no podemos dejar que eso nos ocurra, nosotros controlamos nuestro día, aunque pensemos que no es así. No influye para nada nuestro destino, aunque lo tengamos escrito, está ahí para que lo encontremos, para que lo disfrutemos, porque todo el mundo tiene unas alas en la espalda para volar y llegar al cielo, y hacer que su alma se sienta libre, dejándose acariciar por la suave brisa, dejando que el aire susurre nuestro nombre para la eternidad.


Es igual si el día parece que no nos devuelve nada, o creamos que nos quita algo valioso, siempre hay alguna sonrisa desconocida que nos cruzamos, la risa a carcajadas de la inocencia de un niño, la cara de satisfacción de un abuelo por el balance de su vida; todo eso hace que nos sintamos orgullosos de haber estado un día más en este mundo sin perder la vida o la cordura.


Aunque pensemos que no, por el motivo que sea, la aventura de levantarse cada mañana, nos hace sentir vivos, nos hace intentar ser mejores personas, nos hace parar el coche en el arcén, para bajarnos de él y contemplar la puesta de sol que se nos regala delante de nuestros ojos. Sólo por esas cosas vale la pena sonreír cada día, sólo por esas cosas vale la pena compartir nuestro corazón.


Para Raquel, por ese reciente cambio que tanto le preocupaba hace un par de semanas, por esos champiñones rellenos de jamón y queso, por compartir tu ser con el hombre de tu vida desde hace tantos años, por ser tu misma con tus virtudes y tus defectos, por merecer este artículo con el corazón en la mano.


THE MYSTIC’S DREAM Lorenna McKennitt

miércoles, 26 de septiembre de 2007

DESCANSAR DE VEZ EN CUANDO

Bernard de Fontenelle dijo:No os toméis la vida demasiado en serio; de todas maneras, no saldréis vivos de esta.

A menudo se lo digo a un buen amigo mío que ahora está de vacaciones haciendo el viaje de su vida, y podría decir que literalmente hablando, porque se ha cogido un mes entero para recorrerse los Estados Unidos de Norteamérica de costa a costa, desde Washington D.C. a San Francisco, alquilando un coche con los otros dos amigos con los que ha ido, e improvisando levemente a una ruta que ellos han planeado durante meses, a la aventura. Lleva ya tres semanas y poquito, y dentro de nada volveremos a tener esas risas mientras salimos alguna vez, las pintas de Guiness, las charlas y las partidas de los miércoles en la Bolera de Terrassa a 3€ la partida (un chollo vaya).


Estos amiguetes han creado una web dónde van comentando todo aquello que les ocurre en esa aventura vital, y van colgando bastantes fotos que van haciendo por esta ruta; incluso puedes dejarles un comentario. La página la verdad es que no está nada mal, y su dirección es: www.viajeusa.es , por si os apetece pasaros a visitarlos. Espero que vuelvan de una pieza, que han contarme todo este viaje en una cena viendo las miles de fotos y el video que hayan filmado.


También he recordado algo que me ocurrió hace un par de sábados, cuando quedé con un amigo que lo considero más un hermano que otra cosa. Habíamos quedado para desayunar y hablar sobre los contenidos de nuestra web www.laquintacolumna.es, concretar el diseño del logo, la tipografía y definir la parte técnica del foro, para que yo puediera empezar a implementarla cuando antes mejor (robando las pocas horas que me quedan al día).

Cuando se acercó la hora de comer le llamó su mujer y me invitó a comer a su casa. No olvidaré tan fácilmente los champiñones rellenos que preparó; no es un cumplido, es una realidad inalterable.

Camino a mi casa, pensé en muchas cosas que dijimos, y mientras escuchaba en el iPod el último trabajo de Lorenna McKennitt me puse a escribir en la libreta que llevo siempre encima. Lo que escribí, os lo pondré mañana, no quiero hacer este post demasiado largo. Sólo os puedo avanzar que la frase de Bernard de Fontenelle es más cierta de lo que nos pensamos a menudo, y que vivir es el mejor regalo que tenemos a nivel personal, aunque el gris sea el color que le damos a nuestra existencia.


II Romance: Larguetto (Piano Concerto No. 1 in E minor/e-moll/mi minor, Op.11) -- CHOPIN

viernes, 31 de agosto de 2007

MI NUEVA PÁGINA WEB

Vaya, nunca pensé que llegaría el día en el que podría afrontar el titánico y desgastador proyecto de diseñar, gestionar, y mantener una página web, con dominio, con links, con fotos, con datos, con…. En fin, con infinidad de cosas complejas que uno siendo usuario navega y lo da por supuesto pero que cuando ha de hacerlo entiende que pensó el Sr. Gaudí al diseñar la Sagrada Familia en Barcelona

Nos hemos migrado, vaya, ya empiezo a hablar en plural con mi otro yo… jajaja, mejor dicho, me he migrado a una dirección web que espero os guste, y a partir de ahora estaremos en:

www.laquintacolumna.es

Dónde encontrareis lo mismo que había en este blog y muchas cosas más que os invito a que descubráis por vosotr@s mism@s.

Espero y deseo que esto no sea un adiós…es un hasta dentro de un rato.

Gracias por seguir leyendo estas humildes palabras que con esmero procuro unir para formar frases que os gusten y os despierten lo que permanece oculto en vuestros corazones.

viernes, 17 de agosto de 2007

UN PROBLEMA DE MATEMÁTICAS

Charles Chaplin dijo: No hay nada permanente en este mundo, ni siquiera nuestros problemas”.


Quizás pueda sonar a un terrible topicazo, si se me permite la expresión, pero las vacaciones sirven para muchas cosas. Podríamos ponernos a filosofar sobre el significado de las vacaciones para nuestra mente, nuestro espíritu, entre muchas otras cosas, pero no es este el caso, al menos no es mi intención.

Durante estas últimas semanas no he escrito nada. Menudo dejado se ha vuelto este tío habréis pensado. Pero si os digo que he estado de vacaciones, ¿volveréis a darme vuestro voto de confianza?; espero que así sea.

El tema principal reside en la renovación que he experimentado, y creedme si os digo que tal magnitud ha alcanzado que el resurgir del ave fénix suena a leyenda cutre de telenovela barata. No he cambiado internamente, ya sabéis que es lo que pienso de esto, de los cambios de las personas, en la falacia de creerse que uno/a cambia porque sí, no voy a repetirme en esto. El cambio ha sido laboral, ergo casi de la totalidad de mis 24 horas al día (no en vano nos pasamos más tiempo en el trabajo que con nuestra pareja, nuestros hijos, nuestras amistades, nuestras aficiones, y muchas más cosas.

A lo que iba. He cambiado radicalmente de trabajo, de empresa, de funciones a desempeñar, de ambiente de compañeros, de… tantas cosas que sería arduo de comentar, y mucho más teniendo en cuenta lo que dejo detrás, las amistades (que aún conservo por suerte), los momentos, pero un cambio que deseaba aunque no lo buscase activamente. Todo se precipitó, de golpe, sin avisar, de un día para otro, justo la semana que cogía vacaciones. Me llamaron un lunes, querían verme. Me querían a mí, e iban a pujar por mi trabajo, mi profesionalidad algo que la empresa que he dejado atrás nunca supo valorar, ni tan siquiera se preocupó en descubrir, y eso que lo decía a gritos. Eso demuestra en que grado de incompetencia se encuentra esta antigua empresa en lo que se refiere a Dirección General y el desconocimiento total de los cerebros que tienen trabajando dentro de su maquinaría. Y no hablemos de envidias, celos, y a saber que más por parte de un sector pequeño, ínfimo, pero con poder tácito que había dentro cómo un parasito que se alimenta vorazmente de quién tiene a su cargo.

No hay rencores, por favor, ya hemos superado esa etapa infantil hace unos cuantos años; tampoco hay resentimiento, ni frustración, sólo hay tristeza por no poder haber gritado más alto, aunque tengo la cabeza bien alta, y sé que lugar ocupaba en ese zulo del esfuerzo mental del trabajador en lo que se había convertido mis 8 horas diarias. Y vuelvo a vivir sin tener que vigilar las espaldas constantemente; no tengo que justificarme sin necesidad por algo que una sola persona haya dicho de mí por considerarme su adversario a batir. No lo he entendido nunca, aunque su perfil psicológico ya se lo haya hecho, y creedme si os digo que se me da demasiado bien hacer perfiles de conducta.

Volvemos cada mañana, una vez aseados, a pensar un par de minutos, mientras tomamos el café, en imaginar cómo nos irá el día. E inevitablemente fantaseamos. No queremos pensar ni por un momento que puede a llegar a ser el peor de nuestra existencia, el más doloroso, ese día que todos queremos olvidar, y nos pensamos que hoy va a ser distinto, que será bonito, que todo irá bien. Y por suerte, algunas veces es así, pero otras desgraciadamente no. Y el arte está en no derrumbarse por ello, en no tirar la toalla. La vida es una enorme ecuación matemática, con sus variables estadísticas y sus reglas comunes pero matemáticas a fin de cuentas, y eso quiere decir que ya están marcadas, definidas y analizadas. De ahí lo que en algún artículo os he contado sobre mi visión de la sincronicidad, del guión escrito, y de las señales que nos rodean a diario sobre nuestra vida pasada y futura. Complejo, lo sé. Pero esa es mi realidad.

Es por eso que en los problemas influyen tanto las matemáticas que os decía, ya que tienen su inicio, su desarrollo y su solución final. Siempre hay un final para los problemas, es inevitable, aunque nos empeñemos en hacerlos durar en el tiempo para justificarnos, para tapar nuestros errores, o por no querer aceptar una realidad, cualquiera que sea, que está delante nuestro y no piensa moverse.

De momento, mi problema de apatía en el trabajo ya ha llegado a su fin, y vuelvo a ir satisfecho al trabajo, y del lugar que ocupo, de cómo me tratan y me valoran, de la confianza que han depositado en mí, y otras muchas cosas más. Y me queda poco para convertirme en Gregorio Samsa, cuya metamorfosis total llega antes incluso de lo que llega a intuir el personaje de Kafka.

Por eso, y para celebrar ese cambio de vida laboral, y de futuro más que prometedor, se resuma en una sencilla y simple palabra en Islandés para resumir estos últimos días de mi rumbo vital al mando de ese majestuoso barco de velas en la que siento que viajo por los mares de la conciencia y de mi alma. Es una palabra corta, sonora, que encierra en cuatro letras un mensaje más complejo si cabe, cómo 4 son las estaciones, o los elementos vitales: TAKK. Es un simple gracias en Islandés, un gracias por hacer de mí día a día un lugar confortable, un lugar dónde no perder la cordura. Takk!!!! Por no dejarme abandonado y sólo navegando por los océanos de tiempo, abandonado a mi suerte, a la deriva, y Takk! por escucharme, por leerme, por aceptar mis consejos, mis opiniones, y compartir esos trocitos de mi existencia diaria y futura.

Sencillamente TAKK….



AMAZING - George Michael

jueves, 7 de junio de 2007

EL SILENCIO DE LA SOLEDAD


John Lennon dijo: “La vida es aquello que te va sucediendo mientras tú te empeñas en hacer otros planes”.

Nunca me lo había planteado de este modo, y quizás incluso sea cierto. Puede que nunca nos detengamos lo suficiente como para ver con cierta perspectiva que nos va sucediendo y que es lo que hemos dejado atrás. En que hemos influido y que tipo de huella nos ha ido dejando esos momentos que hemos vivido. Pero no es un ejercicio sencillo, y encima nunca lo practicamos a menudo. Hay un motivo para ello, aunque no lo reconozcamos, y es que hacemos las reglas para los demás y las excepciones para nosotros mismos. Y eso no es nada bueno, porque nos aleja del objetivo de hacer de nuestro día a día un lugar soportable y podamos compartir con alguien aquello que nos ha ocurrido a diario.

Pero queremos controlarlo todo, atar esos cabos sueltos que creemos poder detectar, antes de ocurrir nada que nos rompa los esquemas que nos hemos fijado. Procuramos remendar, cual zapatero de barrio, aquellos desagravios que hayamos inflingido a esos seres que nos rodean, que forman nuestro microcosmos particular de esa existencia que tenemos pero que deseamos cambiar a mejor. Y a veces desfallecemos en ese arduo intento, y no nos cansamos de pedir perdón o realizar actos de redención desmesurados para apelar al corazón bondadoso de quién hemos ultrajado o humillado de algún modo, por muy leve que nos haya parecido.

Pero seguimos sin hacer lo más importante para poder conseguir lo que nos proponemos: que es perdonarse a uno/a mismo/a. Nunca nos pedimos perdón a nosotros mismos, y decimos que errar es humano, pero nosotros nunca erramos, o al menos eso queremos creer; y somos los primeros que nos inflingimos el peor de los daños posibles, el peor de los maltratos a nuestra alma inventados, hasta que esta cede ante la tiranía que le practicamos cual sibarita de la tortura, y entramos en estados de apatía, de depresión, de tantas cosas que evitamos ser felices cómo en realidad nos merecemos. Quizás nos autocensuramos demasiado o tenemos miedo de ser nosotros mismos.

A menudo nos cuesta distinguir si lo que nos ocurre forma parte del pasado, o es el presente que se repite sin dejar el paso natural al futuro, y un déjà vu constante lo invade todo para no dejarnos evolucionar hacia otro estado de nuestro conocimiento interno.

¿Cuándo se es consciente de que aquella persona que amamos nos llevará a la locura?, ¿Cuándo podemos echarnos atrás sin tener esa sensación de haber desperdiciado unos años de nuestra vida?, ¿Cuándo merece ser defendido aquello por lo que no creemos y nos tambalea nuestros principios?, ¿Cuántas lágrimas has de dejar caer para apaciguar ese dolor que te consume el corazón?, ¿Cuánta felicidad ajena has de presenciar para que te den sólo un poco de la que te pertenece?. Escoges un trozo de cielo al azar por la noche, y cuentas las estrellas, te imaginas lejos, en el universo, envuelto en ese silencio que tanto buscamos, para poder pensar y encontrar una solución a los problemas que acechan a tus células cual cáncer que ya ha metastizado de un modo agresivo y terminal, y cómo ese ataque al corazón que no te avisa y no te permite despedirte de los seres que quieres; pero te das cuenta que no quieres volver al pozo del que saliste y vuelves de tu viaje hacia el infinito para pisar tierra firme de nuevo, y entonces empiezas a ver a las personas que te cruzas por la calle o que hablas de un modo distinto. Quizás sólo necesitabas ese momento de la soledad con su silencio para ver las cosas del modo que en realidad son.


NJOSNAVELIN -- Sigur Ros


Hoy os pongo la actuación en directo de este grupo tocando precisamente esta canción, para que os volváis a leer el artículo de hoy mientras suena la música, veréis el cambio. Deciros que es de mis grupos preferidos (los escucho cada día xDxD), y la juventud de estos Islandeses hace que se intuya una dilatada carrera musical, o al menos eso espero yo.

jueves, 17 de mayo de 2007

EL CAMBIO HACÍA EL FUTURO


Caramba, ahora que he visto la fecha del último post, me he dado cuanta que llevaba días sin escribir nada. Miento. Sin escribir nada en el blog, ya que estoy escribiendo otras cosas y preparando el diseño de mi página web, y sus contenidos, y me absorbe unas cuantas horas al día.

En breve os pasaré la dirección y el link cuando esté subida, pero al final será una web .COM con cara y ojos, dónde estarán mis proyectos de diseño, mis escritos, y un sinfín de temas y cosas que harán que quienes me leéis, aunque sólo haya sido una vez, encontréis un rincón en la red dónde buscar información, y distraeros un rato, o al menos eso espero y deseo que sea así.


Mientras llega esta espera y una vez puesta en marcha la web (no os preocupéis ya que seguiré escribiendo de forma exactamente igual, que hasta estos momentos, en este Blog) os incluyo tres videos para pasar un rato de este jueves de Mayo de un modo más divertido de lo habitual, y descansar las neuronas para que puedan estar siempre alerta y nos protejan.


El primero de los videos es una parodia, mejor dicho, una excelente parodia de un genio de actor norteamericano que se llama Jack Black, sobre un mítico personaje de cómic del cual se acaba de estrenar la 3 parte de sus aventuras arácnidas. Tarda un poco en cargar, así que paciencia, pero vale la pena la espera.

SPIDERMAN



El segundo de los videos, es de un programa de una televisión local en Barcelona muy bueno de tres cómicos, aunque en este en concreto salgo sólo uno y otro de ellos es la persona que llama, y que os pondré alguno de vez en cuando.

LA BRUJA GLADIS




Y el tercero de hoy es de un chico de los EE.UU. campeón del mundo de una modalidad que nació a raíz de la música Break Dance y que simulaban ser robots. Pues este jovencito de nombre David Elsewhere ofrece un verdadero recital.

DAVID ELSEWHERE





“No hay que hacer a este cómico mundo el honor de tomarlo tan en serio” (Hermann Hesse)

jueves, 3 de mayo de 2007

IN PRINCIPIO ERAT VERBUM



Cuando estudié COU hace ya unos cuantos años, recuerdo a la perfección la bronca que me pegó mi profesor de Latín del Instituto. En ese momento me pareció desmesurada y sobre todo muy injusta, pero con el tiempo he visto que en realidad tenía razón. En el examen de final de curso saqué un 8’75 de nota en Latín, y la bronca con sermón incluido vino porque no me presenté al examen para subir la nota. Me reunió en el bar de en frente del instituto para decirme que yo podía perfectamente subir hasta la matrícula de honor, que era muy bueno traduciendo y que no me podía conformar con esa nota que era mejor que eso. Yo, en ese instante, le argumenté que no podía, que tenía otras asignaturas de las cuales iba más flojo y necesitaba concentrarme en ellas. No lo entendió, y me dijo que en la vida a veces debemos escoger que camino queremos seguir y sacrificar algo que no nos pertenece por destino. Y hace poco entendí el verdadero significado de esas palabras en esa mañana de primavera.

El significado de la frase del título es el siguiente: Al principio era la palabra. Creo en cosas que no vemos, que no oímos y que sin embargo “nos hablan de mil maneras diferentes”. Creo en la naturaleza y quizás también en ese Alma del Mundo del que se hablaba en el libro El Alquimista de Paulo Coelho. Pero hace mucho tiempo que perdí la fe en muchas cosas, imagino que maduré en ese momento, y ya no me creo eso del Agnus Dei (el cordero de Dios).

Nos contaron cuando éramos pequeños que existía un paraíso. Un cielo de los justos al que iban a parar las almas limpias y puras, la gente de bien. “Jesusito de mi vida eres niño como yo…” oía que me decía mi abuela siempre que iba a su casa. Más tarde crecemos y vino el hombre del saco. El purgatorio, Satanás, las llamas del infierno, el dios vengativo y rencoroso… Nos hablaron de la Ley de Talión, del “Dónde las dan las pagan”, del “Ojo por Ojo”. Llegados a este punto perdí la fe en el cristianismo si alguna vez llegué a tenerla en realidad. Escuchaba toda esta mierda sobre el infierno, la culpabilidad y el pecado original…; así que cuando cumplí los 12 años todo lo que quería era prender fuego a la iglesia y escupir a todos los curas, cosa que no ocurrió nunca por suerte, y la adolescencia la pasé con un huir de todo lo que olía a misa o liturgia católica, hasta el punto que nunca hice la comunión, y cómo yo era el padrino de mi hermano pequeño, hablé con mis padres y no está bautizado.

Soy de todos aquellos que como los Monty Python en algún momento se pararon a pensar en el sentido de la vida, de un modo más filosófico, y llegué a muchas conclusiones, por ejemplo que el mundo de la religión de masas y la mística resultan, si lo analizamos, un sorteo. Una papeleta de “rasca y gana”. Una apuesta de ruleta al rojo sangre con la muerte en contra. La fe mueve montañas, o eso dicen. Pero también odios, rencores, batallas injustificables en el nombre de un dios o una creencia. En dos mil años el negocio de la iglesia cristiana ha hecho un “gran trabajo”. Desde apoyar a los Nazis en la Segunda Guerra Mundial, la Inquisición y el tráfico de esclavos en los siglos XV y XIX (todo esto perfectamente documentado y aceptado por la historia excepto por la Iglesia), hasta ayudar al incremento del sida en África, sin mencionar la masacre de culturas nativas por toda Sudamérica. 2000 años asesinando a todo aquel que se ha interpuesto en su camino.

Creo con todo mi ser que el ser humano ha de ser fuerte y libre de vivir la vida a su manera, sin adoctrinamientos, sin fanatismos y sin temores. Soy de los que piensan que es bueno creer en algo. En uno mismo, en las fuerzas de la naturaleza, en el fluir de las energías vitales. Eso es algo que no hace daño salvo si se radicalizan las posturas. Si se pierde en norte y el afán de poder tergiversa las cosas. Y como muchos en este planeta siempre he estado a favor de las variaciones vitales. En definitiva, de las mezclas de culturas. Enriquecen, unen, invitan a compartir lo que uno es y lo que siente.

En las religiones, en cambio, te preguntan en voz alta si estás dispuesto a pagar el precio por seguir a ciegas los dictados de una fe impuesta. Y me cuestiono sin embargo, si no es mejor que uno mismo tome sus propias decisiones, si la vida no está ahí para que cada uno decida lo que quiere hacer con la que le tocó en el sorteo ¿Qué nos queda en realidad?.

Sueña con el más allá o con el que está aquí, un poco más cerca. Pero sueña. El tiempo se agota para la carne y este cuerpo que es la prisión del alma y eso no hay creencia, religión o credo que se ponga frente a nosotros y nos diga lo contrario a la cara. Si eres fuerte sabrás como luchar para seguir adelante, para decidir si tu alma es migratoria o sedentaria. Para opinar y discutir si existe un dios o varios. O si por el contrario no existe ninguna religión o dogma que te tosa encima.

Pero al igual que Ícaro quiero volar alto, acercarme al cielo, sentir su presencia. Aunque la alegría siempre dura poco. La miseria de la condición humana nos salpica impregnando las plumas con una sustancia aceitosa, viscosa. El dios vengativo nos rechaza y caemos al suelo, a tierra. Levantamos la vista y nos pisan la cabeza hasta que nos queda hundida en el barro. Aún así tenemos ganas de seguir adelante. La búsqueda de la paz interior y la verdad humana es más fuerte que el cansancio del camino. Sirvitur sub tectum meo (no soy digno de que entres en mi casa) decimos en alto, pero nosotros seguimos en nuestro empeño, y sobrevivimos.

Cuando un hombre persigue su leyenda personal, todo el universo conspira para que se cumplaPaulo Coelho.

CARPE DIEM


THE ENGLISH LADYE AND TNE KNIGHT -- Loreena McKennitt

miércoles, 25 de abril de 2007

A VECES


A veces pequeñas situaciones por las que no les damos importancia alguna desencadenan acciones que no podemos controlar, que se nos escapan de las manos, que no sabemos o no podemos detener su avance hacia el desastre; y entonces nos encontramos impotentes sin poder otorgarles una solución que nos permita dormir por las noches.

A veces cuando nos hacemos mayores perdemos muchos recuerdos, o quizás es que queremos olvidarlos y no dejamos que se graben en el baúl de nuestra memoria. Pero siempre hay algo que nos detiene el tiempo, que no nos deja avanzar, que nos tiene anclados en el pasado, aunque desde ese pasado no es posible detener el avance del futuro, nunca se conseguirá vencerlo. Y eso nunca debemos de olvidarlo, para que nuestro presente consiga disfrutar de su avance hasta que él llegue, y el futuro sea escrito por nosotros mismos con nuestro día a día, nuestras acciones, nuestra huella dejada en los corazones de quienes nos rodean.

A veces, entramos en estados depresivos provocados por nuestros miedos, por nuestra falta de madurez, por esa necesidad de no permitir dejar ir aquello que ya no tenemos, de no querer olvidar aquello que ha ocupado una parcela de nuestro tiempo, o se ha instalado en algún rincón de nuestra casa y nos resistimos a tirar a la basura por un apego difícil de describir.

A veces preguntamos a nuestras amistades si estamos obrando bien, pero nunca les contamos la verdad de nuestros sentimientos por miedo a que piensen aquello que no es, o quizás por ese miedo que tenemos a oír las verdades. No les lloramos con tranquilidad por alguna nimiedad, por pequeña que nos parezca y en ocasiones muy concretas, pero nunca cuando nuestro corazón nos lo pide, y lloramos en soledad, ahogados en una almohada esperando que los vecinos no escuchen el ruido de las lágrimas cayendo al frío suelo, hasta que los ojos no pueden soportar el dolor de verse enrojecidos, y la respiración empieza a ser sospechosamente entrecortada.

A veces, de pequeños nos enseñan sólo a reír. Esa protección que nos regalan nuestros padres para protegernos del exterior, pero por desgracia no suelen enseñarnos a llorar con total normalidad, sin pensar que es algo malo que ha de ser ocultado a cualquier precio. Y eso no es bueno para nuestra alma, ya que el poder llorar cuando nos apetezca sin miedo a ser juzgados, sin miedo al que pensaran, sin miedo a entristecer a quienes nos rodean por el hecho de vernos de este modo, envuelve nuestro microcosmos personal en un lugar de tinieblas y monstruos al acecho para hacer sus fechorías.

Pero no sólo a veces ha de llorarse, deberíamos hacerlo más a menudo, nos purifica y nos hace mejores personas, nos mantiene serenos, equilibrados, aunque no lo veamos ahora de este modo, y creamos que eso nos hace vulnerables; pero al igual que todo en esta vida, se ha de aprender a llorar, y sobretodo saber el momento exacto en el que ha de hacerse para ver que el sol se levanta para darte siempre los buenos días y hacer que ese instante valga la pena ser recordado.

Deja que sol te acompañe para siempre, y sé feliz aunque hayas de soltar alguna lágrima, no te preocupes, cuando los ángeles lloran, lloverá.


Y ESTABA CONTENTÍSIMO -- Tiziano Ferro

miércoles, 18 de abril de 2007

meme - About Me

Bueno, le prometía al amigo del Blog: Principio de Incertidumbre contestarle a su invitación para hacer mi MEME, dejándole claro que no me gustaban este tipo de cosas pero que lo escribiría. Y aquí lo tenéis.
» Yo 10 años atrás: Un chico deportista, alegre, lleno de ilusiones, y con ganas de comerme el mundo y parte del sistema solar.

» Yo 5 años atrás: Enamorado, con una chica que lo era todo para mí, era mi vida, mi gran amor y con quién me casé y tuvimos una niña preciosa, mi hija de 6 años, y pensaba que envejecería junto a ella.

» Yo 1 año atrás: Divorciado, y con el corazón roto, el alma partida, decepcionado, traicionado, y tantos adjetivos que sería tedioso incluso leerlos.

» Ayer: En mi casa, que tenía que estudiar; mientras, de fondo escuchaba a Miles Davis, o lo que es lo mismo: a Dios tocando la trompeta.

» Hoy: De momento trabajar un poco. Pero seguramente hoy me sienta mucho más feliz de lo que quizás les diga a quienes me rodean, aunque a veces me vean rallado (quizás es que le doy muchas vueltas a las cosas para analizarlas antes, puede ser que la edad me haga reflexionar antes de actuar), pero lo mejor de todo es que me he sorprendido a mi mismo estos últimos meses y ya sé dónde puedo llegar, y que hacer, y el tipo de persona que soy, lo cual me hace sentir muy orgulloso. En definitiva, vivo tranquilo conmigo mismo y mi situación. El sol sale cada día por la mañana, y mi hija es el aire que respiro, mi tesoro, mi ángel de la guarda, y aunque sólo la tenga conmigo cada 15 días el resto de ellos sólo pienso en cuanto volveré a verla para no perderme nada y verla crecer feliz, dentro de lo cabe debido a la situación del divorcio típico de las parejas cuando se separan y tiene hijos.

» 5 Canciones que hacen que mi día a día lo escriba yo, y no deje que me lo escriban otras personas:
- Time After Time (Miles Davis)
- Burning Up (Eagle-Eye Cherry)
- Anybody Seen My Baby (The Rolling Stones)
- Ain’t Got No, I Got Life (Nina Simone)
- Hey Ya (Outkast)

» 5 Lugares ideales para visitar:

-París: La ciudad de tantas cosas por excelencia y que compartimos tantas personas, y de la que tengo familia francesa y hace tiempo no los veo (ya tengo excusa para ir jejeje).
-Egipto: En pocas palabras, es brutal!!!!!!.
-Florencia: Me enamoré de esa ciudad, volveré en cuanto pueda, y eso que sólo estuve 4 días; espero que la próxima vez sea para estar una semana mínimo.
-Mi Casa: El lugar del relax por excelencia. Nunca tengo prisa ni para hacerme las comidas, ni para nada de nada, me tomo la vida y mi tiempo de un modo muy oriental.
-El Mundo Entero: No hay mejor sitio para visitar que el planeta Tierra entero, todo vale la pena, todo es precioso, y todo vale la pena ser salvaguardado y él/la que no piense así que se construya una nave y se largue a otro planeta y nos deje en paz al resto.

» 5 cosas que me gusta comer:

-Cualquier cosa salada o picante (no me gusta casi nada el dulce, para eso ya estoy yo), es decir, la cocina mejicana, la Italiana, la Hindú, la Libanesa, me gusta todo, y detesto los pies de cerdo, la patata hervida y el hígado (me provocan nauseas estas comidas).
-De tapeo: unas buenas patatas bravas, embutidos, aceitunas, y que no falten unos pimientos de Padrón.
-Pescado: no me gusta nada de nada la carne, soy de cualquier pescado, de fruta (me pirra) y de verdura.
-Cualquier tipo de Pizza. Y el Roquefort me vuelve loco.
-Fruta: toda, toda, toda, en especial el Mango, las Uvas y las Fresas.


» 5 juguetes favoritos:

-Cualquiera de mi hija cuando jugamos juntos (le encanta que vaya a comprar al supermercado de madera que tiene en su habitación).
-Mi Playstation 2.
-Mi Ordenador.
-Mi Ipod Apple (lo utilizo a todas horas, son como las gafas de leer, que no salgo nunca de casa sin él encima, incluso en verano).
-y yo mismo ya soy un juguete, no necesito nada más no me aburro nunca solo.

martes, 10 de abril de 2007

30 SECONDS TO MARS


En agosto del 2002 el polivalente Jared Leto sorprendió a propios y a extraños con el debut de su banda. Lo que muchos pensaban que simplemente sería un producto de marketing y una estrategia para enriquecerse terminó siendo uno de los discos mas interesantes de ese año, fresco, elaborado, cuidado y sobre todo redondo, no le sobraba nada. La legión de fans subió como la espuma, la banda iba encaminada a convertirse en un pequeño fenómeno de culto entre algunos que habían visto en la música de 30STM un mensaje semi-apocalíptico que hablaba de viajes a otros planetas, del final de la existencia y de guerras que transmitían cierto halo de desolación.


Jared Leto empezó, y de hecho sigue trabajando de ello, como actor de cine; y lo podéis encontrar por ejemplo en un papel secundario en el film Alejandro Magno del director Oliver Stone. Por eso, lo de la afirmación inicial que decía que había sorprendido a propios y extraños, ya que se trata de las pocas excepciones que existen en la historia reciente del medio, dónde actor que se pone a cantar o tocar música no hace el más soberano ridículo, incluso diría que es mejor músico que actor, pero claro, eso es una opinión muy personal mía.


Tres años se han tomado Jared y su banda para editar un nuevo material que vió la luz el pasado 30 de Agosto. La expectación creada alrededor de este segundo disco era realmente grande. Tras las primeras escuchas a este “A Beautiful Lie” te das cuenta de que algunos elementos que tan buen efecto hacían en el predecesor han sido reducidos o se han simplificado, el principal es la disminución de recursos electrónicos y efectos que daban a las canciones ese toque de psicodelia espacial y creaba unos ambientes realmente propicios para las letras del disco.




Hay temas a destacar y la voz de Jared no tiene desperdicio, a mi juicio es la principal baza en la que se apoya el conjunto.
El disco arrancó con el que sería el primer single “Attack”, los efectos incluidos en la canción no son sino un simple espejismo, un acompañamiento con menos importancia, pero tiene las cualidades suficientes para enganchar y repetirse una y otra vez en tu cabeza. Nos muestra a un Jared más gritón y combativo de lo que nos tenía acostumbrado.



The Kill y Was it a dream? pueden parecer a priori dos canciones monótonas y predecibles pero poco a poco se dejan saborear y en el caso de la segunda ha terminado siendo a mi juicio una de las destacadas del conjunto.
Para juzgar vosotros/as mismos/as y os paso los video clips de los temas de The Kill y de Attack . Ya me diréis que os parecen.

Savoir” aporta un poco de dinamismo aunque repitiendo la fórmula de partes relajadas con estribillos acompañados de buena instrumentación. Cierran el disco “Re-Evolve” y a “Modern Myth”, dos cortes lentos y emotivos a los que les falta una pizca para tener esa ambientación y magnetismo que tení­an las canciones antiguas.


Formación de la banda:
Jared Leto -- Guitars and Vocals
Shannon Leto -- Drums
Tomo Milicevic -- Guitars
Matt Wachter -- Bass

viernes, 30 de marzo de 2007

EL LLANTO DE LOS NIÑOS


A menudo, las personas pierden la perspectiva de las cosas, de los pensamientos, de las acciones, incluso de su propio yo. Olvidamos con demasiada frecuencia que hay cosas que hay que preservar, que hay que proteger, que nunca hay que destruir, pero lo olvidamos. También olvidamos el pensar que no hay nada imposible, que no hay nada irrealizable en esencia, sólo por nuestros límites que nos marcamos o nos marcan (esa línea roja tan difícil de ver y detectar).
Os digo esto porque la semana pasada en mi casa me puse el DVD del film británico “Children Of Men”, dónde se nos contaba que un futuro muy próximo ya no nacían más niños por una esterilidad misteriosa de las mujeres del mundo. Hay una escena del film en el que unos soldados oyen el llanto de un niño que ha nacido y que ha de proteger el protagonista. La escena tiene una tensión dramática especial, ya que se supone que en los últimos 20 años no han oído llorar a un niño.

La pregunta es: ¿Cómo reaccionaríamos nosotros si eso pasase?. Difícil respuesta, y aún más difícil solución si hemos de hacer caso al rumbo que está tomando la raza humana en la actualidad. “Difícil el futuro de ver es” cómo diría el Maestro Jedi Yoda. Pero todos/as nosotros/as podemos aportar nuestro granito de arena con nuestras acciones, nuestras luchas, para que eso no llegue a suceder nunca. Y si morimos antes de ver si efectivamente todo esto ha cambiado para bien, no ha de hacer que no lo intentemos, ya que de este modo la derrota será mucho más rápida que la victoria. Deberemos de confiar en el resto de personas que piensan y actúan como nosotros y confiar en la continuidad de esto, pero siempre si lo hemos efectuado con el corazón, con intensidad. Seguro que si hacemos esto podremos cambiar las cosas.

Los o las que me conocéis personalmente, sabréis mi reciente interés, desde hace ya un año, por la filosofía oriental en todas sus manifestaciones, por esas constantes lecturas que realizo del tema, ya sea artes plásticas orientales, Feng Shui, el arte Bushido, el Tibet, entre otras muchas cosas más y que seguro os habré comentado alguna vez hasta el punto de hacerme pesado con ello…jejeje, pero siempre lo hago con la mejor intención posible y por esa bondad que espero os sepa transmitir. Esta fábula china que hay a continuación, es el ejemplo de lo que os digo y espero os guste:


DE CÓMO EL VIEJO TONTO REMOVIÓ LAS MONTAÑAS

Al norte de las montañas Taihang y Wangwu, que tienen unos setecientos li (1) de contorno y diez mil ren (2) de altura, vivía un anciano de unos noventa años al que llamaban El Viejo Tonto. Su casa miraba hacia estas montañas y él encontraba bastante incómodo tener que dar un rodeo cada vez que salía y regresaba de ella; así un día reunió a su familia para discutir el asunto.

- ¿Y si todos juntos desmontásemos las montañas? –sugirió el anciano-. Entonces podríamos abrir un camino hacia el Sur, hasta la orilla del río Hanshui.

Todos estuvieron de acuerdo. Sólo su mujer dudaba.

- No tienen la fuerza necesaria, ni siquiera para desmontar un cerrejón –objetó-. ¿Cómo podrán remover esas dos montañas? Además, ¿dónde van a vaciar toda la tierra y los peñascos?.

- Los vaciaremos en el mar –fue su respuesta-.

Entonces El Viejo Tonto partió con sus hijos y nietos. Tres de ellos llevaron balancines. Removieron piedras y tierra y, en canastos los acarrearon al mar. Una vecina, llamada Ping, era viuda y tenía un hijito de siete u ocho años; este niño fue con ellos para ayudarles. En cada viaje tardaban varios meses.
Un hombre que vivía en la vuelta del río, a quien llamaban El Sabio, se reía de sus esfuerzos y trató de disuadirlos.

- ¡Basta de esa tontería! –exclamaba-. ¡Qué estúpido es todo esto! Tan viejo y débil como es usted no será capaz de arrancar ni un puñado de hierbas en esas montañas. ¿Cómo va a remover tierras y piedras en tal cantidad?

Entonces El Viejo Tonto exhaló un largo suspiro antes de contestar al otro anciano.

- ¡Qué torpe es usted! –le respondió- No tiene ni siquiera la intuición del hijito de la viuda. Aunque yo muera, quedarán mis hijos y los hijos de mis hijos; y así sucesivamente, de generación en generación. Y como estas montañas no crecen, ¿por qué no vamos a ser capaces de terminar por removerlas?

Entonces El Sabio no tuvo nada que responder, ni que rebatir.



(1) 1 Li = 500 metros
(2) Ren es una medida de longitud de la China antigua. 1 Ren equivale a 2 ½ metros aproximadamente.



VIRGIN AND CHILD -- Iona


lunes, 26 de marzo de 2007

LA SENCILLEZ DEL ALMA


Nunca es tan sencillo. De eso no cabe la menor duda. Nunca es tan sencillo mirar hacia delante con cierto optimismo, con orgullo por el camino recorrido, con la conciencia limpia al pensar que no podíamos haber hecho más. Nunca es tan sencillo no dejarse invadir por esos oscuros pensamientos de la derrota, del querer tirar la toalla porque pensamos que vamos a desfallecer, con un nudo en la garganta y lágrimas en los ojos cayendo por las mejillas enrojecidas por el calor que emana de nuestro ser. Nunca es tan sencillo.

Las ilusiones a menudo se convierten en humo. Y el humo, claro está, tiende a desvanecerse muy rápido, desapareciendo por completo a los pocos segundos. Y nos sentamos en casa esperando que regrese la alegría que parece que nos ha abandonado hace demasiado tiempo, y maldecimos a la suerte por no tocarnos a nosotros con sus manos. Alzamos la mirada al cielo, alargando los brazos intentando alcanzar con la yema de los dedos esas nubes que nos observan. Nunca es tan sencillo.

A menudo nos sentamos en un banco, o en la terraza de un bar, ya sea para hacer tiempo porque hemos quedado, o por la necesidad de estar un momento solos con la única compañía de un café, una infusión o un refresco. Esa soledad del momento nos hace mantener un diálogo con nuestra conciencia, nuestro yo escondido, y sin enfadarse por sus respuestas le avasallamos a preguntas que algunas de ellas nunca hemos encontrado una repuesta que nos sirva. No siempre son problemas lo que le planteamos, a veces son sólo pensamientos; son modos retóricos de mirar de entender aquello que no entendemos del mundo que nos rodea, o de nosotros mismos. Pero tampoco solemos hacerle mucho caso cuando nos aconseja que camino tomar, cuando nos dice su opinión, aunque quizás tenga toda la razón y posea la verdad para esa cuestión, no lo tenemos en cuenta.

Nunca es tan sencillo saber si lo que decimos se nos va a entender en realidad, o si lo que hacemos nos lo van a reconocer o bien a castigar. Nunca es tan sencillo ser consciente del olvido, y mucho menos superarlo. Aunque puede hacerse si uno le pone empeño, pero sobretodo las armas adecuadas para conseguirlo, pero nunca es tan sencillo. Y siempre nos acompaña el pensar que la próxima vez lo haremos mejor, o bien que no dejaremos que nos suceda lo mismo, y no por ello es un autoengaño, quizás sea la única salida que tenemos cuando no nos conocemos en realidad, o cuando nos hemos perdido en ese oasis temporal del día a día.

Nos falta el aire, el cuerpo nos pesa, se nos cierran los ojos de puro agotamiento vital, el pecho nos oprime el corazón y nos parece que en cualquier momento nuestra alma se partirá en dos, pero no es así, y aunque el dolor nos haga cerrar los ojos, aunque la desesperación del saberse perdido, aunque nada nos parezca lo suficiente y lo veamos todo demasiado negro, siempre nos quedará nuestra conciencia, aquella que decimos no poseer, pero que nos salva de muchas situaciones.

Y ciertamente nunca es tan sencillo pararnos para escucharla, aunque deberíamos hacerlo más a menudo, sólo así encontraremos nuestras ansiadas respuestas. Y pasaran los horas, los días, los años y nunca será tan sencillo.



PENELOPE’S SONGLoreena McKennitt

viernes, 16 de marzo de 2007

EL RENACER DEL AVE FÉNIX



Siempre se ha dicho que hay una primera vez para todo. Puede que sea cierto, aunque quizás es lo que nos ocurre cada día cuando nos levantamos y no vemos que esa ya es la primera vez de la cual tanto se ha escrito, y que cuenta tanto la gente. Esa vez en la que todo lo que nos sucede nos sorprende, nos llena y nos hace sentir bien. A veces, en los pequeños detalles existe la verdadera magia de lo que mueve este mundo. Y dejamos, a menudo, que otros pensamientos estropeen todo esto, sin mirar de evitarlo.

El peor enemigo que tenemos es uno/a mismo/a, siendo más cruel si cabe, sin piedad, sin escrúpulos, deseosos de destruir y devolver al resto del planeta lo que nos han podido hacer. Pero así no podemos vivir, no es digno, no nos hace mejores personas. Y necesitamos reinventarnos, renacer, escapar de nosotros/as mismos/as, asustándonos de nuestra propia sombra, girando la cabeza para ver si nos siguen, teniendo palpitaciones por unos ruidos imaginarios que no reconocemos.

Comparto el pensamiento de un amigo mío. Lo discutimos muy a menudo, en el coche, con un café, en el tren, y siempre llegamos a la misma conclusión, pero nunca podemos escapar de ella. Quizás debamos de empezar a tomarlo de otro modo, de dejar que deje de afectarnos tanto, de que nos consuma las entrañas. No vale la pena. Debemos de continuar hacia delante, con pasos firmes, serenos, y dejar que el destino haga el resto por nosotros. Ya llegará nuestro momento, ya vendrá el día en que mientras tomamos un café nos digamos que era cierto aquello que nos planteamos el día del cambio, el día que nos fijamos unos objetivos determinados que en ese instante quizás nos parecían inalcanzables.

Sabe que puede tomar la decisión que crea conveniente que yo estaré ahí con las manos preparadas para evitar que se caiga, para darle ese abrazo de quién ha pasado por lo mismo y puede entender que le ocurre, que le pasa por la cabeza, que piensa su cerebro y que siente su corazón. NO es una posición sencilla la suya. Pero no está solo. Y aunque buscamos lo que canta la canción de hoy Miguel Bosé, también es cierto que ellas se lo pierden mi querido amigo, y que no subirse a ciertos trenes o querer bajarse de otros antes de tiempo, puede arruinar un futuro sentimental que no superará esa ausencia que hemos dejado o lo que hubiera supuesto tenernos hasta el fin de los tiempos, algo que por desgracia no conseguirán averiguar.

De momento mientras esperamos, volaremos por las alturas cual ave fénix que resurge de sus cenizas para convertirnos, aún si cabe, en mejores personas mientras las nubes se desplazan con rapidez por la fuerza de nuestros aleteos bajo nuestros pies, dejando por un tiempo que nuestra libertad nos guíe y el aire nos devuelva la sonrisa, y de paso que se lleve bien lejos sus nombres, y los recuerdos que albergamos aún guardados en la memoria.

Es el momento de hacer limpieza en el corazón, y no dejarnos ni una esquina sin quitar la suciedad que tanto nos lo afea; y la mejor manera es escuchar la letra de la canción que he escogido hoy mientras leéis el artículo, y entender por qué las aves vuelan tan alto.



PUEDE QUEMiguel Bosé

miércoles, 7 de marzo de 2007

EL NAVEGANTE DEL TIEMPO




Van pasando los meses, los días, las horas, los minutos, los segundos, los espacios muertos en los que parece que no sucede nada pero en realidad nos sirven para recargarnos de energía positiva. Los buscamos. Buscamos esos espacios solos o acompañados que nos hacen pensar si el rumbo que tomamos es el correcto, si las decisiones que emprendemos llegaran a buen puerto, si los consejos que damos en realidad serán útiles, y podrán ayudar a quién nos los pide. Y claro está, sólo damos consejos a nuestras amistades más allegadas, apelando a su benevolencia y buena voluntad por si acaso el consejo que les dimos dista mucho de su objetivo final o no les funciona en realidad.

Van pasando los meses, los días, las horas, y vemos como la nubes siguen su camino, como el viento las desplaza, con cariño, con suavidad, para que puedan ver lo que hay a sus pies, para que puedan ayudar a quienes se encuentran en el suelo mirando hacía el cielo preguntándose algo que no saben responderse. Y ven sus colores, el color de las nubes, pasando del blanco más puro al grisáceo más oscuro, pero grisáceo a fin de cuentas. Nunca se ve negro, sólo por la noche, con la oscuridad. Las nubes nos muestran que aunque las cosas no creamos que avanzan y todo lo veamos negro, es solamente una percepción que produce un estado de ánimo en concreto, pero que la realidad es más sencilla que eso. La realidad es que el mundo, las relaciones personales, todo en general es de un color grisáceo, a veces con mucho más blanco, otros algo más embrutecido, pero de un gris a fin de cuentas y dónde los extremos no tienen cabida.

Van pasando los meses, los días, las horas, y seguimos queriendo dormir de día y animarnos de noche, queriendo o pensando que de este modo nos sentimos más vivos, más dueños de nuestro día, de nuestro futuro, nunca pensamos que esto obedece a otro tipo de motivos. Y nos consolamos pasando las horas muertas durmiendo muchas horas. Soñando en el mañana que aún ha de llegar, en desear que todo a nuestro alrededor cambie, se transforme, se moldee a nuestro antojo. Y lloramos cuando eso no ocurre, cuando ese mañana es peor que el día anterior, que la semana pasada. Nada es tan malo, nada es tan negro, nada merece que nos arrebaten el corazón, que nos pisoteen el alma, la existencia de nuestro ser, nada merece ese sufrimiento. Hemos de luchar, de mantenernos firmes, de levantar la cabeza al mundo y decirle a gritos: “No, no volveré a caer!!, no volveré a dejarme derrotar!!, no cambiaré mis principios a la mínima de cambio para justificarlos luego con mentiras, no dejaré que se haga más daño a personas inocentes por la codicia, avaricia o egoísmo de otros.”

Van pasando los meses, los días, las horas, los minutos, los segundos y esos espacios que al principio parecían muertos y vacíos han recobrado por fin su sentido, y el cielo aunque plagado de nubes amenazando llover en cualquier momento nos muestra que encima suyo hay el cielo azul con el sol esperando iluminarnos para recargar las pilas de nuestro ser, para que veamos la vida con sus ojos, desde arriba, desde lo lejos, con la perspectiva suficiente para entender que todo tiene su razón de ser, su mensaje, su camino, y sus piedras en él para que las sorteemos de la mejor manera posible.

Van pasando los meses, los días, las horas, y de momento seguiré escuchando los consejos que me dan mis amistades, aunque no me sirvan para algo en concreto, pero me harán entender que les importo lo suficiente como para que me hayan dado su sabiduría y compartido conmigo ese instante en compañía del café mientras me intentan hacer entender que les tengo a mi lado escoja la opción que escoja, les haga caso o no. Y pasaran los meses y los días y seguiré mirando al cielo con una sonrisa en los labios por concederme ese regalo que es vivir y ser consciente de ello.



MISSING YOUJohn Waite

lunes, 5 de marzo de 2007

LA ARDILLA OWEN Y EL MISTERIO DE LAS BELLOTAS (4ª parte)


EN EL CAPÍTULO ANTERIOR:

En ese instante Owen, se dió cuenta que algo estaba pasando, que algún tipo de misterio flotaba en el aire. Era un presentimiento, una intuición, algo que había aprendido mientras había trabajado para el servicio secreto del bosque durante unos años, como agente de campo de la ANSB (Agencia Nacional de Seguridad del Bosque), pero que dejó por un stress y una presión sentimental ejercida por su pareja en esos momentos, y Owen era muy enamoradizo y fiel, y sacrificó una prometedora carrera profesional por el amor de una ardilla muy femenina pero que acabó siendo más bruja que cualquier enemigo con el que se hubiera topado. Se olía que algo se estaba preparando, por lo que a partir de ese instante se puso a observar con detenimiento su entorno para descubrir que estaba pasando o que ocurriría en breve.

De repente, Owen, escuchó una conversación que le erizó los pelos de ardilla y no podía salir de su asombro…



…y le pareció oír algo referente al regalo de Navidad que daba la empresa en lugar del típico lote o cesta de Navidad que hacían las otras compañías del bosque, y sobre un secreto que no debía revelarse bajo pena de exilio y lapidación pública. Owen pensó en acercarse más para poder oír mejor la conversación y con tímidos intentos consiguió llegar hasta apenas 3 metros, pero no fueron suficientes. Entonces los personajillos espiados por nuestro amigo se separaron no sin antes darse la señal que anunciaba un nuevo encuentro en breve. Ahora era el momento de mantener la cabeza fría y tener paciencia; todo llega –pensó Owen-.

El resto de la tarde pasó sin pena ni gloria. Un café por aquí, una merienda por allá, y mucha visita de los compañeros de nuestra ardilla protagonista que pasaban a saludarle mientras se encontraba sentado con los pies que le hervían horrores. Sonreía de un modo falso, con una amplitud de dientes igual que treinta africanos cantando el Aleluya. Pero uno de los momentos estelares estaba a punto de empezar. La cúpula directiva, o más bien la cúpula de la mafia pensaba Owen, estaban a punto de irrumpir en el escenario. Habían alquilado unos instrumentos musicales para simular que eran una banda de música, y podía saberse quién había cogido alguna vez una guitarra o un trombón o no había pisado nunca un conservatorio o similar.

Nuestro amigo dio las gracias al cielo por no haber comido, la vomitona hubiera sido de concurso, y las excusas hubieran sonado algo raras si una ardilla macho hubiera soltado: “es que quizás estoy embarazado?, tengo dos faltas y cuatro tarjetas…” (lo de las tarjetas hubiera despertado las sospechas, ya que lo del embarazo aunque extraño, hubiera colado a juzgar por la barriguita que últimamente lucía nuestro amigo, pero lo de las tarjetas no podía justificarse así de cualquier modo, ni a la ligera).

Llegó el momento estelar de la noche. Los hicieron sentar a todos los animalitos del bosque en unas sillas delante del escenario y de una pantalla improvisada dónde se iban pasando unas imágenes como en un perfomance barata y hecha con esa parte trasera dónde termina la columna vertebral. Los distintos animalitos que poblaban esa parte del bosque, todos hacían la misma cara de sorpresa, y con los ojos como búhos, intentaban mantenerse despiertos después de la extenuante sesión de canto, de actividades, de estar de pie y de la lucha greco-romana en la comida del mediodía. Owen, no pudo realizar dicho esfuerzo, y muy hábilmente se situó sentado en la última fila en una esquina cerca de una columna gigante de la sala por si necesitaba apoyarse en ella y roncar un rato.

Su estatura estándar hacía que se camuflara entre las matas de pelo y las alturas de los animales del bosque que tenía delante y en las 20 filas antes. Por un momento Owen perdió la consciencia y dándole una señal al compañero de al lado le notificó que habían pasado apenas 10 min. pero para nuestro protagonista le parecían más, ya que incluso se acordaba algo de lo que había soñado, ergo debía de haber estado en fase R.E.M. para poder soñar, y eso implica dormir a pierna suelta y con la babita cayendo por la comisura de los labios.


(CONTINUARÁ…)



DON’T GET ME WRONGThe Pretenders

martes, 20 de febrero de 2007

MIL HISTORIAS PASAN POR NUESTRO LADO


El Domingo pasado fuimos mi hermano menor, mi hermana, su marido y mi madre al puerto de Barcelona para coger la Golondrina e ir a tirar unas flores al mar en el lugar dónde hace ya un año depositamos en sus aguas la urna biodregadable con las cenizas de mi padre siguiendo su última voluntad. Ayer hacía un año de su repentina muerte a los 58 años de un ataque al corazón fulminante. Escribí en su momento un artículo que colgué en este blog. Pero aunque sea el primer aniversario de su muerte, también ha sido una liberación por otra parte más personal, más íntima, dónde mi corazón es el protagonista al igual que el suyo cuando le falló. Os cuento.

De regreso después de tirar las flores cerca del faro, dónde quiso permanecer siempre cuando dejase esta vida, de ese puerto que lo vió nacer (era de la Barceloneta de toda la vida, siempre lo decía, decía que la llevaba en el corazón para siempre, y pasé parte de mis fines de semana de pequeño visitando a mi abuela, corriendo por las estrechas callejuelas de la Barceloneta antes de sufrir esa mutilación que rompió una parte del barrio); del barco que tenía su padre amarrado en el puerto y dónde se aficionó mi padre a pescar, y que me transmitió a mi de pequeño cuando iba con él a pescar de madrugada los fines de semana de verano; de la multitud de veces que se lo había hecho a nado cómo buen nadador que era mi padre.
Me encontraba sentado en la parte de abajo con mi ipod, muy cerca de las olas. Mirando el puerto que me recordaba tanto a mi Padre. Ya había llorado lo mío y necesitaba estar un rato a solas. Mirar el mar, la calma que se respiraba, las vistas de la montaña de Montjuïc a lo lejos. Escuchaba Fito y Los Fitipaldis y la canción “La casa por el tejado”. La escuche 4 veces seguidas. Me hizo pensar. Me ánimo el alma tocada por el dolor y el sufrimiento de los últimos meses, pero me hizo sonreír a pesar de las lágrimas que se secaban con el viento lentamente, enfriando mis mejillas, haciéndome sentir vivo. Me hizo pensar en mi Padre, en que nunca hubiera querido verme así, triste, ni que dejara de luchar por lo que creo, por intentar cambiar este mundo que parece desmoronarse, ni que fuera infeliz con una mujer. Estoy seguro que quería que encontrase a esa alma que el destino nos guarda para el momento oportuno, no antes, ni después, en su preciso momento, sabiendo en un instante dado que nuestra búsqueda por fin a cesado, y que lo sabría yo y ella llegado su momento cuando te encuentras cara a cara y los ojos se adivinan el alma.

Dicen por ahí, que las últimas relaciones marcan demasiado el futuro de las siguientes, que condicionan las siguientes, las estereotipan, no las dejan avanzar. Que nada vuelve a ser lo mismo. Es cierto para la mayoría de personas, pero sólo lo superan unas pocas, aquellas que se conocen a si mismas bajo la autocrítica, que se respetan a ellos/as y respetan a los demás, los que se quieren con profunda devoción, con inquietudes existenciales, que superan cualquier trampa del colectivo, con utopías no irrealizables, posibles, palpables, pero arriesgadas. Aquellas almas que son puras, que no albergan maldad alguna.
La gente no cambia, lo he escrito miles de veces, y siempre digo los mismo que cuando creces y pasas los 22 años más o menos, aquello que eres, aquella esencia que te define, te seguirá de igual modo a lo largo de tu existencia vital por este planeta, por esta dimensión. No se puede huir de tu destino, por mucho que nos creamos muy veloces, no se engaña al guión que nos han escrito. Esas miles de historias que se nos cruzan en solitario, esas miles de personas que no ayudamos, de esas miles de palabras que no escuchamos, sin saber que todas ellas forman nuestro mundo, nos pueden ayudar, nos hacen ser mejores personas.

Salvar almas no es tarea fácil, educarlas mucho menos aún, pero el esfuerzo, aunque te sientas agotado/a, vale la pena os lo aseguro, y dar la espalda a un grito de ayuda te aleja cada vez más de ti mismo/a; el no estar ahí cuando se te necesita, te hace más sordo/a aún hasta que la soledad te atrapa en sus garras para no dejarte nunca más en libertad. Yo de momento el Domingo escogí que camino tomar, quién quiero ser, que quiero hacer, y ya no lo puede cambiar nadie.

MIL HISTORIASTaxi

jueves, 15 de febrero de 2007

EL PARTIDO HISTÓRICO

Este Lunes jugué a fútbol con el equipo de mi empresa (cómo cada lunes por la noche de hecho, lo cual no es una novedad para aquellos/as que me conozcáis en carne y hueso); pero la novedad verdadera, la real, fueron dos para ser exactos, es que nos llevamos una cámara de video para filmar el partido, la otra y más espectacular si cabe, es qué marqué un golazo por la banda derecha de aquellos que hacen historia con la pierna izquierda, de los de la jugada de la semana (un mérito si tenemos en cuenta que soy diestro y que en mi vida, ni de muy joven, había jugado a Fútbol 7, ergo un mérito que no se me puede quitar, y si añadimos que mi forma física ha mejorado y de calle, tenemos una larga carrera por delante dentro del deporte de empresa… jejeje).

Inicié el marcador para mi equipo, y luché cada balón de un modo titánico. Pero lo más agradable de todo fue la subida de autoestima cuando en los vestuarios (de eso no tenemos imágenes garbadas lo siento xD) me dijeron los compañeros de equipo que alucinaban con la mejora de calidad técnica que iba mostrando en cada partido a medida que avanzaba la liga, y que era el único que había progresado tanto y tan bien. Pero no nos engañemos, ni empecemos a explotar cohetes, nunca llegaré a ser un crack del fútbol mundial, pero al menos ahora cuando corro en el campo me ven y me hacen pases complejos de punta a punta del campo, con un adversario pegado a mi, cuentan cada vez más con mi juego, salgo de titular, y siempre juego de lateral derecho, en fin, que me sentó la cena cuando llegué a mi casa cómo si fuera una gran comilona con la mejor de las compañías posibles y un vino de extrema calidad.

Dormí cómo un angelito, relajado, con un leve sonrisa en los labios, y soñé con los goles que vendrían a partir de ahora, con la gente que vendría al campo a animarnos, en fin, un sueño bonito e irreal cómo cualquier otro de los que tenemos en este tipo de casos las personas que nos emocionamos por cualquier estupidez banal y sin sentido. Quizás sean esas ganas de vivir tan locas que tenemos, ese ansia de aspirar bien hondo el aire que nos rodea, de exprimir la vida con todo el paquete Comansi que eso conlleva, lo bueno y la malo, lo regular y lo casi decente tirando a correcto.

Bueno, hoy me vais a perdonar que os escriba esto, pero me apetecía contarlo a los cuatro vientos, y me quedo con las ganas de hacer posters. Quizás me haga camisetas con el gol. De momento os dejo una foto de estas Navidades que nos hicimos el equipo en un partido “benéfico” entre el equipo oficial (estamos en Barcelona) y los compañeros de las oficinas de Madrid. Partido, divertido, entrañable pero en el que no hubo color, y les arrasamos. Siento decirlo así de un modo tan brusco y seco. No hay rencor por nuestra parte, y ya les hemos prometido que esta primavera les daremos opción a la revancha o la humillación eterna… jajaja Todo quedó en unas risas, y una cena con todos en un restaurante selecto de Barcelona (pagaba la empresa, pero lo sospechoso fue el local escogido: La Mafia). Lo dejo ahí, no sea que tenga una visita esta noche en mi casa.





HAPPY TO BE STUCK WITH YOUHuey Lewis & The News


lunes, 12 de febrero de 2007

HAY UNA VEZ EN LA VIDA QUE….

Cuando llueve todo parece entristecerse, es cómo si nuestra esencia necesitara de algún refugio ancestral, olvidado por los océanos de tiempo, en ese sitio del recreo que al igual que cantaba en una canción Antonio Vega nunca llegamos a querer entrar para quedarnos mucho tiempo. Y solemos decir que nos molesta que llueva cuando salimos a la calle, por no saber que ponernos encima de ropa o de calzado, pero en realidad sabemos que nos relaja, aunque no queramos aceptarlo.

De vez en cuando es necesario purgarse, quitarse de encima esos pensamientos que nos quitan el sueño y no nos dejan respirar, que no nos dejan pasarnos el día con una sonrisa en los labios.

Si nos paramos, sin nos mantenemos quietos, sino seguimos hacía adelante, podremos ver como simples espectadores la cantidad de trenes que se nos cruzan por delante, con una velocidad cada vez mayor, sin querer o poder evitarlo. Y eso no es bueno, sobretodo al no obedecer a la ley universal que dice: "el agua fluye y no hay nada que pueda detener su avance".

Por eso os decía ayer aquello sobre el poder del agua, de ese líquido que somos nosotros, que forma nuestro ser, de ese 70% de agua pura que nos protege de las injusticias, de los ataques ajenos, del desamor, del abandono, de daño que nos han inflingido voluntariamente, de tantas cosas que no sabríamos que hacer sin ese escudo tan perfecto.

Esta mañana un buen amigo mío me comentaba su fin de semana en la barra de un bar mientras sorbíamos el cortado hirviendo. Sonreía de una manera especial mientras me lo contaba. Quizás él no sea consciente, pero en cada una de las palabras que salían expulsadas para que mis oídos pudieran procesarlas, el tono, y la inflexión de su voz era distinta; sin hablar de sus ojos que brillaban de una manera distinta.

“¿La ha olvidado ya?” he pensado. Por su cabeza hacía un tiempo que le rondaba el fantasma de un pasado reciente, de una chica que no quiso ver en él lo mejor que había en este mundo y lo dejó perder. Siempre he pensado en lo estúpidas y desgraciadas que son las personas que hacen esto, que no se dan cuenta de lo que tiene delante hasta que lo pierden. Pero me alegro por mi amigo, hoy lo he notado. He notado que ya no la tiene en la cabeza, al menos del mismo modo que antes. Estaba constipado pero alegre, ilusionado, animado, y vuelve a estar al pie del cañón más que nunca. Siempre le digo que es un crack y un maestro para mí en ciertos temas, y se ríe a carcajada limpia cuando se lo digo. Algún día seguiré los pasos que me marca, y con sus consejos, conseguir algo que de momento no me interesa, pero que quizás en breve si quiera tenerlo.

Supongo que el viaje que tiene planeado hacer para este verano será el cambio definitivo para abordar la etapa más madura de su vida, y pasar a otro estadio del alma, de su ser, de crecer emocionalmente y descubrirse más si cabe a su yo interno. Y seguro que lo hablaremos durante semanas con la compañía de una buena pinta de Guiness y nos reiremos de los últimos meses y de las personas que se nos hayan cruzado, de la mujeres que hemos conocido, de las peleas para ver quién se quedaba con la rubia o con la morena, y luego ni nos acercábamos a decirles nada. O de las veces que si ha habido suerte y nos hemos despedido antes de lo previsto para irnos a casa con otra compañía.

Quizás tengamos razón los dos cuando decimos que hay cosas que sólo pueden ocurrir una vez en la vida, y que a veces no quieres ni recordarlas ni que vuelvan a repetirse, pero otras veces, esa vez aún esta por llegar, y sentados en un portal de cualquier calle, esperemos que ese día llegue sin que nos coja desprevenidos o mirando al cielo en ese instante. Es sólo una vez, pero menuda vez será. De momento me quedaré con esa sonrisa de oreja a oreja que tenía mi amigo esta mañana cuando me explicaba su fin de semana tan movido y se la recordaré de vez en cuando para prepararlo para esa vez en la vida que…



FOR ONCE IN MY LIFE
Frank Sinatra

jueves, 8 de febrero de 2007

LA CONCIENCIA DEL AGUA



Recientemente, el investigador japonés Massaru Emoto ha divulgado sus asombrosas investigaciones sobre la conciencia del agua en El mensaje del agua, publicado por la editorial Liebre de Marzo.

El Dr. Massaru Emoto, comenzó a investigar las moléculas del agua a raíz de unos estudios sobre resonancia magnética realizados en Estados Unidos. Conocedor de las maravillosas formas en las que cristalizan los copos de nieve, se le ocurrió traspasar esta idea a las gotas de agua, congelando las distintas aguas y tomando fotografías de los cristales.

Ayudado de un avanzado microscopio electrónico con cámara incorporada, Emoto fotografió diferentes aguas de su país, Japón, y de otros lugares. Tomó instantáneas de moléculas de aguas procedentes del manantial de Sanbuichi Yusui y de Saijo, del manantial de Lourdes y del Ártico. En todas estas aguas puras, los cristales formados por las moléculas de agua tenían una belleza inconmensurable, siempre partiendo de la forma del hexágono. Seguidamente, el investigador experimentó con las sucias aguas del lago Biwake y del río Yodo, en la ciudad de Osaka. Las imágenes tomadas de los cristales procedentes de esas gotas de agua reflejaban una fealdad y falta de armonía considerables. Después, tomó instantáneas de las contaminadas aguas del dique de Fujiwara tras la oración de un monje sintoísta. Las diferencias entre las fotografías tomadas antes y después son tan espectaculares que muchos consideran que se trata de una prueba científica del poder de la oración. Los mismos átomos se habían reorganizado de manera diferente, armoniosa, después de recibir esa energía espiritual. Entonces, decidió dar un salto más allá.

Emoto probó a poner música de Bach, de Beethoven, un sutra tibetano y música tradicional japonesa, y obtuvo unos cristales armoniosos; mientras que al poner heavy metal por ejemplo el resultado fue una completa desestructuración. El paso siguiente consistió en escribir palabras bonitas sobre cartón en las mismas aguas. “Amor y aprecio”, “gracias” y “Madre Teresa” provocaron cambios positivos en los cristales de una misma agua, mientras que “te odio y te mataré” y “Adolf Hitler” hicieron que las moléculas del agua congelada “emitieran” mensajes inarmónicos.

En el origen de estas investigaciones está, una vez más, la evidencia de que el 70% de nuestro cuerpo y el de nuestro planeta tienen el mismo componente: H2O. Los seguidores de estas investigaciones siguen la máxima hermética “como es adentro, es afuera”, lo que en términos científicos sería la equivalencia entre lo micro y lo macro.

El agua no sólo es el vaso comunicante de la información entre nuestras células sino que, como demuestran las investigaciones del Dr. Emoto, tiene una memoria, por tanto, una conciencia, y reacciona a las emociones y las vibraciones. La equivalencia humana podría ser que una experiencia positiva recuerda hechos alegres y un momento depresivo trae a la cabeza más tristeza, retroalimentando la frustración. Las modernas teorías cuánticas apoyan estas aseveraciones al demostrar que el 99% de la información molecular es luz (o vibración). Los grupos de la nueva era han obtenido de este concepto respaldo científico para realizar tareas de curación utilizando la oración y la música.

La ciencia cuántica ha dado la razón al poder creador del pensamiento. El experimento de los “dos agujeros” con las partículas más pequeñas de energía –fotones, protones y electrones– demostró cómo éstas actuaban de manera diferente en función de las expectativas del investigador. Ese experimento ha puesto de manifiesto que una partícula puede existir en dos dimensiones al mismo tiempo, dando lugar a la teoría de los universos paralelos o la posibilidad de que existan varias realidades al mismo tiempo.

Tomando como punto de partida estas investigaciones, diversos grupos y personas llevan un tiempo tratando de regenerar las aguas a través del pensamiento consciente.
El empresario indio Amin Daya, residente en Granada y dedicado a la instalación de plantas depuradoras, es un convencido del poder sanador de la mente. Lleva a cabo labores de purificación del agua desde hace cuantos años. Amin realiza tareas de este tipo con el agua diamantina que afirma tener la capacidad de crear. Esta agua no sólo regenera las aguas de ríos y mares contaminados sino también la salud de los seres humanos, sobre la base de la ecuación micro-macro referida antes.
Hace dos veranos, un grupo perteneciente a la Red Ibérica de la Luz se acercó hasta Muxía, en la Costa de la Muerte, tras realizar el Camino de Santiago, para realizar una tarea de sanación. Durante diez días estuvieron allí mandando energía positiva y vibraciones a estas devastadas aguas del Cantábrico. Dicen que, en los momentos en los que se realizaban esas prácticas, se veía saltar a los delfines por los alrededores de la playa.



¿Por qué os cuento esto?, os estaréis preguntando, la respuesta no es sencilla, quizás obedezca al hecho que últimamente he estado algo distinto, en lo referente a las cosas de mi alma, de mi personalidad, seguramente necesitaba purgarme, volver a recuperar aquello que me hacía feliz, y continuar con mi lucha vital, escuchando música que me llene de paz los momentos de silencio. Siento, para aquellos/as que habéis estado a mi lado, no haberos dado lo mejor de mi estas semanas.



IN MY DEFENCEFreddie Mercury