jueves, 17 de mayo de 2007

EL CAMBIO HACÍA EL FUTURO


Caramba, ahora que he visto la fecha del último post, me he dado cuanta que llevaba días sin escribir nada. Miento. Sin escribir nada en el blog, ya que estoy escribiendo otras cosas y preparando el diseño de mi página web, y sus contenidos, y me absorbe unas cuantas horas al día.

En breve os pasaré la dirección y el link cuando esté subida, pero al final será una web .COM con cara y ojos, dónde estarán mis proyectos de diseño, mis escritos, y un sinfín de temas y cosas que harán que quienes me leéis, aunque sólo haya sido una vez, encontréis un rincón en la red dónde buscar información, y distraeros un rato, o al menos eso espero y deseo que sea así.


Mientras llega esta espera y una vez puesta en marcha la web (no os preocupéis ya que seguiré escribiendo de forma exactamente igual, que hasta estos momentos, en este Blog) os incluyo tres videos para pasar un rato de este jueves de Mayo de un modo más divertido de lo habitual, y descansar las neuronas para que puedan estar siempre alerta y nos protejan.


El primero de los videos es una parodia, mejor dicho, una excelente parodia de un genio de actor norteamericano que se llama Jack Black, sobre un mítico personaje de cómic del cual se acaba de estrenar la 3 parte de sus aventuras arácnidas. Tarda un poco en cargar, así que paciencia, pero vale la pena la espera.

SPIDERMAN



El segundo de los videos, es de un programa de una televisión local en Barcelona muy bueno de tres cómicos, aunque en este en concreto salgo sólo uno y otro de ellos es la persona que llama, y que os pondré alguno de vez en cuando.

LA BRUJA GLADIS




Y el tercero de hoy es de un chico de los EE.UU. campeón del mundo de una modalidad que nació a raíz de la música Break Dance y que simulaban ser robots. Pues este jovencito de nombre David Elsewhere ofrece un verdadero recital.

DAVID ELSEWHERE





“No hay que hacer a este cómico mundo el honor de tomarlo tan en serio” (Hermann Hesse)

jueves, 3 de mayo de 2007

IN PRINCIPIO ERAT VERBUM



Cuando estudié COU hace ya unos cuantos años, recuerdo a la perfección la bronca que me pegó mi profesor de Latín del Instituto. En ese momento me pareció desmesurada y sobre todo muy injusta, pero con el tiempo he visto que en realidad tenía razón. En el examen de final de curso saqué un 8’75 de nota en Latín, y la bronca con sermón incluido vino porque no me presenté al examen para subir la nota. Me reunió en el bar de en frente del instituto para decirme que yo podía perfectamente subir hasta la matrícula de honor, que era muy bueno traduciendo y que no me podía conformar con esa nota que era mejor que eso. Yo, en ese instante, le argumenté que no podía, que tenía otras asignaturas de las cuales iba más flojo y necesitaba concentrarme en ellas. No lo entendió, y me dijo que en la vida a veces debemos escoger que camino queremos seguir y sacrificar algo que no nos pertenece por destino. Y hace poco entendí el verdadero significado de esas palabras en esa mañana de primavera.

El significado de la frase del título es el siguiente: Al principio era la palabra. Creo en cosas que no vemos, que no oímos y que sin embargo “nos hablan de mil maneras diferentes”. Creo en la naturaleza y quizás también en ese Alma del Mundo del que se hablaba en el libro El Alquimista de Paulo Coelho. Pero hace mucho tiempo que perdí la fe en muchas cosas, imagino que maduré en ese momento, y ya no me creo eso del Agnus Dei (el cordero de Dios).

Nos contaron cuando éramos pequeños que existía un paraíso. Un cielo de los justos al que iban a parar las almas limpias y puras, la gente de bien. “Jesusito de mi vida eres niño como yo…” oía que me decía mi abuela siempre que iba a su casa. Más tarde crecemos y vino el hombre del saco. El purgatorio, Satanás, las llamas del infierno, el dios vengativo y rencoroso… Nos hablaron de la Ley de Talión, del “Dónde las dan las pagan”, del “Ojo por Ojo”. Llegados a este punto perdí la fe en el cristianismo si alguna vez llegué a tenerla en realidad. Escuchaba toda esta mierda sobre el infierno, la culpabilidad y el pecado original…; así que cuando cumplí los 12 años todo lo que quería era prender fuego a la iglesia y escupir a todos los curas, cosa que no ocurrió nunca por suerte, y la adolescencia la pasé con un huir de todo lo que olía a misa o liturgia católica, hasta el punto que nunca hice la comunión, y cómo yo era el padrino de mi hermano pequeño, hablé con mis padres y no está bautizado.

Soy de todos aquellos que como los Monty Python en algún momento se pararon a pensar en el sentido de la vida, de un modo más filosófico, y llegué a muchas conclusiones, por ejemplo que el mundo de la religión de masas y la mística resultan, si lo analizamos, un sorteo. Una papeleta de “rasca y gana”. Una apuesta de ruleta al rojo sangre con la muerte en contra. La fe mueve montañas, o eso dicen. Pero también odios, rencores, batallas injustificables en el nombre de un dios o una creencia. En dos mil años el negocio de la iglesia cristiana ha hecho un “gran trabajo”. Desde apoyar a los Nazis en la Segunda Guerra Mundial, la Inquisición y el tráfico de esclavos en los siglos XV y XIX (todo esto perfectamente documentado y aceptado por la historia excepto por la Iglesia), hasta ayudar al incremento del sida en África, sin mencionar la masacre de culturas nativas por toda Sudamérica. 2000 años asesinando a todo aquel que se ha interpuesto en su camino.

Creo con todo mi ser que el ser humano ha de ser fuerte y libre de vivir la vida a su manera, sin adoctrinamientos, sin fanatismos y sin temores. Soy de los que piensan que es bueno creer en algo. En uno mismo, en las fuerzas de la naturaleza, en el fluir de las energías vitales. Eso es algo que no hace daño salvo si se radicalizan las posturas. Si se pierde en norte y el afán de poder tergiversa las cosas. Y como muchos en este planeta siempre he estado a favor de las variaciones vitales. En definitiva, de las mezclas de culturas. Enriquecen, unen, invitan a compartir lo que uno es y lo que siente.

En las religiones, en cambio, te preguntan en voz alta si estás dispuesto a pagar el precio por seguir a ciegas los dictados de una fe impuesta. Y me cuestiono sin embargo, si no es mejor que uno mismo tome sus propias decisiones, si la vida no está ahí para que cada uno decida lo que quiere hacer con la que le tocó en el sorteo ¿Qué nos queda en realidad?.

Sueña con el más allá o con el que está aquí, un poco más cerca. Pero sueña. El tiempo se agota para la carne y este cuerpo que es la prisión del alma y eso no hay creencia, religión o credo que se ponga frente a nosotros y nos diga lo contrario a la cara. Si eres fuerte sabrás como luchar para seguir adelante, para decidir si tu alma es migratoria o sedentaria. Para opinar y discutir si existe un dios o varios. O si por el contrario no existe ninguna religión o dogma que te tosa encima.

Pero al igual que Ícaro quiero volar alto, acercarme al cielo, sentir su presencia. Aunque la alegría siempre dura poco. La miseria de la condición humana nos salpica impregnando las plumas con una sustancia aceitosa, viscosa. El dios vengativo nos rechaza y caemos al suelo, a tierra. Levantamos la vista y nos pisan la cabeza hasta que nos queda hundida en el barro. Aún así tenemos ganas de seguir adelante. La búsqueda de la paz interior y la verdad humana es más fuerte que el cansancio del camino. Sirvitur sub tectum meo (no soy digno de que entres en mi casa) decimos en alto, pero nosotros seguimos en nuestro empeño, y sobrevivimos.

Cuando un hombre persigue su leyenda personal, todo el universo conspira para que se cumplaPaulo Coelho.

CARPE DIEM


THE ENGLISH LADYE AND TNE KNIGHT -- Loreena McKennitt